Disuéñame
Son muchas las horas que hemos pasado la una junto a la otra trabajando, como pequeñas hormigas, reuniendo palabra tras palabra, categoría tras categoría, comentario sin comentario. Hemos limado nuestras diferencias y aunado esfuerzos en citas recíprocas. Podría decirse que en este largo día nos hemos infundido del espíritu de la blogosfera. Por eso, querida Marta, quiero dedicarte este post especialmente a ti: por tu compañerismo, tus ganas de aprender… y por haber dejado de meterte conmigo aunque sea por unos instantes.
Mayo 9, 2008 a 4:38 pm
…que no mujer, que no estaba muerto, que estaba tomando cañas lerelerele lere lere.