El arte del enlace, o cómo amansar a las fieras

Esta es una declaración de paz: benede. Agitemos nuestros pañuelos blancos, dejemos que ondéen al viento, y entreguémonos al amigable arte del enlace. Yo te cito, tu me citas. Hace años que los académicos comprendieron que éste era el mejor mecanismo para ganar sus cátedras. Ahora, hemos reconducido este principio por los caminos de la promoción editorial. “Oh, Marta, yo te perdono”. Entona tú también un canto a la reconciliación, y ante todo: enlázame, enlázame, enlázame.
Mayo 9, 2008 en 12:01 pm
Link me guapa!
Mucho mejor siendo amigas, claro que sí!
Mayo 9, 2008 en 12:03 pm
yo sóla no puedo, ¡con amigos sí!